1. LIMPIEZA DE LOS METALES
Las joyas deben lavarse en agua tibia y deben ser secadas con una gamuza o paño fino.

2. PIEDRAS, CRISTALES Y PERLAS
Las joyas con piedras, cristales o perlas son especialmente delicadas. Conviene revisar los engastes de vez en cuando para evitar que cedan o se desgasten demasiado y puedan soltarse las piedras o los cristales. Además es conveniente cambiar el hilo de perlas o collares cuando notemos que se ha deteriorado.

3. CÓMO GUARDAR LAS JOYAS
Las joyas deben guardarse por separado y envueltas en tejidos suaves para que no se rayen. Los estuches o joyeros son idóneos para mantenerlas en buenas condiciones.
También pueden seguirse unos sencillos consejos para el cuidado de las joyas:

  • Elija sus joyas en función de sus actividades: evite llevarlas puestas en la playa, la piscina o al hacer deporte, para evitar los golpes y arañazos. Lo mismo sucede con las tareas de la casa o el jardín.
  • Evitar el contacto de la joya con productos cosméticos o domésticos que pueden dañar su color.
  • Tómese el tiempo necesario para manipular sus joyas con precaución.
  • Es necesario comprobar frecuentemente que los cierres están en buen estado.
  • No deben exponerse las joyas a cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar que las cadenas queden cerradas y en plano para que no se formen nudos.
  • Sus joyas requieren una limpieza frecuente.
  • Las joyas no deben estar en contacto unas con otras, debido a que se rayan.